miércoles, 17 de abril de 2013

Capitulo 4.


Lunes. Por la mañana. Muy temprano. Diego no esta acostumbrado a madrugar. Pero si quería hacerlo, debía madrugar. Entro a la habitación de su madre con una bandeja en la mano. La puso sobre la mesita.
-Mama, mama.
Su madre, entreabrió los ojos.
+¿Que?
-Toma, el desayuno.
Miro el desayuno y el reloj.
+Apenas son las siete de la mañana. No que no ibas a salir.
-Y no salí. Me acabo de levantar.
+Coge no mas de cien de euros.
-No quiero dinero, pero ahora cojo.
Su madre se rio.
+Vale, coge cincuenta. ¿Y que quieres?
-Que me apuntes a la escuela otra vez.
La madre se incorporo. Le tomo la temperatura, no tenia.
-¿Que haces?
+Fiebre no tienes.
-Estoy bien.
+¿Entonces?
-Quiero que me apuntes al Fernando III. Es un colegio privado. Pero es uno de los mejores.
La madre cogió la bandeja y empezó a comer una de las tostadas con mermelada.
+¿Y como es eso de que ahora quieres estudiar? Con todos los problemas que me diste para que te sacara.
-Por que a ese colegio va Selene. Su padre no me deja acercarme a ella. Pero como iré a su escuela, el no lo sabrá.
+Ah, ya decía yo.
-Bueno, yo ya me e buscado la vida para conseguir un uniforme.
+¿Que has echo?
Diego rio. Recordaba como ese mismo día a las cinco de la mañana iba con su mejor amigo, Ricki, a casa de uno que iba a esa escuela. Mientras Ricki le robaba de la cartera los setenta euros que llevaba, Diego busca el uniforme. Recuerda como lo metió en una bolsa y lo dejo caer desde el segundo. Como salto.
-Nada mama, desayuna. Tienes media hora.
+Aquí la madre soy yo.
-Ay, que te quiero yo.
Le dio un beso en la mejilla.
+¿Y los libros?
Eso se le olvido.
-No lo pude conseguir.

En otro lugar, sonó el despertador a las ocho de la mañana. Una mano inocente apago el despertador. Salio de la cama, abrió el armario y coloco perfectamente el uniforme sobre la cama.
Se quito el pijama y se puso el uniforme. Se peino. Se puso un poco de maquillaje de base y se hizo la raya del ojo.
Miro la hora, las ocho y cuarto.

Diego estaba desayunando. Su madre entro a la cocina con la bandeja. Mojo un poco lo que habia en el interior y lo puso en el lavavajillas.
-¿Ya estas?
+Si, ¿has echo tu cama?
-Si, hace rato.
Su madre se sorprendió, su hijo hacia cosas que hacia años que no hacia.
-¿Vamos?
+Claro.
Cogieron el coche y se dirigieron al Fernando III. Una vez allí, se dirigieron a la dirección. Cuantas veces antes, se habia colado sin que lo vieran hasta el patio. Solamente, para darle un beso.
Para pasar un rato con ella. En la dirección estaba la directora. Rosana. Entraron. Se sentaron.
+Buenos días.
-Buenas.
*Hola. Bueno, ustedes dirán.
+Mi hijo, quiere apuntarse a este colegio.
*Nombre y apellidos.
-Diego Garrido
*Muy bien.
La directora busco en el ordenador su expediente. Cuando apareció en la pantalla, se sorprendió mucho. No podía aceptar a un alumno así. La de cosas que habia echo para que lo expulsaran.
+¿Algún problema?
*Si, no puedo aceptar a su hijo. Tiene un expediente un tanto...
-Directora.
*Dime.
Diego se incorporo. Se sentó correctamente.
-Mire, se que no soy el mejor de los alumnos. También que mi expediente debe ser uno de los peores que habrá visto.
*Si.
-Pero, le prometo, que aquí voy a cambiar. Todo eso, lo hice porque no quería.. estar ahí, en ese instituto. Le prometo, que seré un alumno bueno.
*No se, ¿que pensaran los padres?
-Hagamos un pacto, a la mínima que haga me tira. Para siempre. La mínima. Por favor, acépteme.
Marta, la madre de Diego no sabia si ese realmente era su hijo. No se acordaba de la ultima vez que habia escuchado de la boca de su hijo un 'por favor'. Sin embargo, el si que sabia cuando fue la ultima vez. No hace mucho, a Selene. Cuando le pidió que se quedara media hora mas con el.
*Esta bien, la mínima.
-Gracias.
+¿Y cuando podría empezar.
*Pues el trimestre ya esta empezado.
-¿Y no puedo empezar antes? Me pondré al día.
*¿Y el uniforme y los libros?
-El uniforme ya lo tengo.
+Los libros los compraríamos en una librería.
*No hará falta.
La directora se levanto, rodeo la mesa y abrió un armario que habia a mano izquierda. De ahí saco unos libros de cuarto de secundaria.
*Tomad, solo tenéis que comprar material. Libretas, bolígrafos...
+Y esto cuanto es.
*Nada, son vuestros.
-Gracias.
*Necesito la documentación. El papeleo y eso.
-Yo me puedo ir. Así voy a comprar a la papelería todo el material.
*Yo de ti no necesito nada. Solo de tu madre.
+Toma dinero.
Su madre le dio setenta euros. Diego salio y dejo que hicieran las cosas. Antes de salir, espero a que todas entraran. Vio como Selene iba con Valentina. Iban a subir Valentina lo vio, el le hizo un gesto de que viniera. Ella fue.
+¿Que haces aquí? Como te vea su padre, te matara.
-¿Como esta?
+Sin memoria. No se acuerda de nada.
-Ya, lo se. Tengo que pedirte un favor.
+¿Tu? ¿El que decía que nunca pediría nada?
-Por favor.
+Solo por que lo pides bien.
-Mañana empiezo aquí. A estudiar.
+¿Tú? ¿Como te han cogido?
-Haciendo un pacto. Mañana, no digas quien soy. Quiero estar cerca de ella sin que sepa que soy yo.
+Esta bien. ¿Te conozco o no?
-Si. Pero ella no.
+Bien. Me voy.
-Gracias. Bueno, he de comprar material.
+Y yo tengo que llegar a clase.
Se separaron. Cada uno por su lado. Ella subió y el se fue. Compró una mochila, estuche, libretas y bolígrafos. Luego fue al coche, su madre estaba dentro.
-¿Ya esta?
+Si, empiezas mañana. ¿Estas seguro? No quiero mas problemas.
-Si, quiero.. estar cerca de ella. Junto a ella, empezar de cero.
+Bien. ¿Vamos a casa?
Diego asintió. Se miro la mano. Aun la tenia vendada. Ellos fueron a casa. El día paso, sin novedades.

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